Quédense.


Al tomar consciencia, siento a mi lado una presencia cálida ocupando más de la mitad de mi cama. Aún víctima del periodo de sueño que todavía me impide abrir los ojos, giro mi cuerpo, extiendo mi brazo, abro mi mano y algo extraordinario ocurre.  Eso que al principio era sólo una forma que traba de monopolizar mi cama, empieza a tomar propiedades que reconozco perfectamente pero que siempre me sorprenden de manera grata: planicie, montes, giros, vacíos, rugosidad, blandura, círculos, líneas, minúsculas partículas, curvas… ¿Ya estas despierto? La voz a mi lado Interrumpe el descubrimiento de este conocido pero siempre nuevo mundo. Te deslizas sobre el suave algodón de las sabanas hasta llegar a mi, pasas un brazo sobre mi cuello y como por arte de magia, las letras de ‘I never gonna leave this bed’, pasan por mi mente. Esbozo una sonrisa. Ella a mi lado, la devuelve y me pregunta ¿Qué es tan gracioso? Nada. ¡Qué brillantez! Apenas puedo contener el orgullo de tenerla a mi lado y sólo atino a decir: “nada”. Cierras tus ojos y te acercas a mi pecho. Sí, ahí te sientes segura. Empiezo a acariciar tu cabello: Todo estará bien…  No, tú no necesitas que yo te diga eso, no necesitas de alguien que te mienta, sabes bien que en algún momento algo saldrá mal, pero no ahora. El gesto no tiene aquél significado, lo hago porque mis manos son esclavas de cada fibra que adorna tu cabeza, las masajean, las besan, les agradecen su existencia. Por un momento siento que te has vuelto a dormir: yo sigo con mi exploración. Demonios, ¿Por qué tan perfecta? Si intento comparar mi cuerpo con el tuyo, no puedo menos que agradecer que existas. Encuentro incomodos y rústicos vellos ahí donde tú tienes suave y delicada piel; dureza ahí donde eres esponjosa;  impecables curvas ahí donde soy rectilíneo; montes donde yo soy valle; belleza ahí donde yo soy… yo.

La luz entra por mi ventana, al tener tu cuerpo toda mi atención, ni lo había notado. Ahora me doy cuenta que afuera hace un día perfecto cuya descripción es bastante simple: cualquiera en el que estés a mi lado. Despiertas una vez más y lentamente abres tus ojos. Esta vez acercas tus labios a los míos, pero antes de juntarlos me miras fijamente, ¿Qué buscas? no lo sé, tal vez algún reflejo que me delate. Encontrado eso sobre lo que sólo puedo conjeturar, complacida cierras tus ojos, abres la boca, y empiezas a juguetear con la mía, la muerdes, la provocas, me besas profundamente. Tus delicados labios se confunden con los míos, sí, ellos tampoco se quieren separar. Alejas tu rostro, y feliz observas mi cara de alienado. Ahora no te quedan dudas: soy tuyo. Eso que llaman Historia, no es otra cosa que el registro del deseo de mujeres como tú que se han atrevido a moldear civilizaciones, culturas, genios, tiranos. Son la magia que hasta hace un tiempo se realizaba tras bambalinas pero que ahora le da la cara al público, orgullosa de su ingenio. Ahora estoy seguro que ustedes NO son iguales a nosotros y que jamás deberían aspirar a semejante atrocidad. Volverse el reflejo de nuestra barbarie equivaldría a perder la fuerza que mantiene equilibrado el cosmos, que mantiene la tierra en su órbita, la que nos salva de la demencia, la energía de iguales proporciones que mantiene la ecuación de la vida en perfecto balance.

“Me tengo que ir”. Se detiene la música, se oscurece el sol, me fastidia la cama. Quédate. Hablo en nombre de todos los hombres del mundo: QUÉDENSE.

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4 comentarios en “Quédense.

  1. waoooooo sin palabras q hermosa descripcion definitivamente somos una bendicion aunq hayan algunos q lo olviden y no lo lo valoren somos tan fragiles , sensibles y tiernas PERO A LA MISMA vez podemos ser fuertes , capaces , inteligentes manteniendo todo en un EQUILIBRIO PERFECTO, por eso digo hoy y siempre q ORGULLO SER MUJER…..!!

  2. Me encanto la descripción excelente me hizo recordar a la escena de un libro de Paulo Coehlo en la cual el se interroga por la existencia de ese ser magico que logra transformar todo lo que tiene a su alrededor y ese ser es la mujer

  3. owwwwwwwwwww Dany gracias por ese escrito tan bonito. Me encanta q sea una de tus mujeres jejejeje, bueno me refiero a q me tengas en cuenta para estos detalles. El final del primer parrafó me recordo una de nuestras conversaciones, y vos me decías algo parecido. Genial!!!

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